Niños toman clases en la calle por negligencia del gobierno

Francisco Vásquez

Alrededor de 350 estudiantes y personal docente de la Escuela Primaria Héroes 5 de Septiembre, ubicada en la ciudad de Juchitán de Zaragoza en la región del Istmo de Tehuantepec, por más de tres días consecutivos han tomado clases en la vía pública para exigir al gobierno de Oaxaca la pronta reconstrucción de su escuela.

Entre las afectaciones causadas por el terremoto de septiembre de 2017, se encuentran 12 aulas que necesitan remodelación total, un aula, los sanitarios, la biblioteca, las escaleras y el domo requieren ser reconstruidos; así como cambio de cancelería en puertas y ventanas.

Los estudiantes, profesores y padres de familia decidieron emprender esta acción, ya que a más de un año del siniestro la escuela sólo presenta un 10 por ciento de avance en su reconstrucción.

Los alumnos de los seis grados recibieron clases sobre la calle 5 de Septiembre del centro de la ciudad de Juchitán, frente a su edificio escolar, algunos estudiantes llevaron sus mesas y sillas, otros tomaron las banquetas como pupitre.

Padres inconformes

Al respecto, Arturo Eduardo de la O, presidente del Comité de Padres de Familia, señaló que a un año del sismo esta institución sigue sin ser utilizada, además de que han sido en vano las vías institucionales para ser atendidos por el gobierno y se proceda con la reconstrucción del plantel.

En este sentido, agregó que también han querido dialogar con las autoridades municipales que encabeza Gloria Sánchez López, quien también es diputada local electa por el Partido Morena, sin embargo, no ha sido posible.

Por ello, acordaron que sus hijos reciban clases en la calle, para concientizar a la ciudadanía y las autoridades, “que vean cuánto necesitan las aulas nuestros hijos, para que puedan estudiar en paz y en un lugar digno como lo mandata la Constitución”, refirió.

Por su parte, David Ruiz Martínez, vicepresidente del Comité de Padres de Familia, indicó que de manera provisional hace ocho meses les dieron aulas alternas, las cuales se encuentran en el polideportivo Binniza, ubicado a un costado de la carretera federal 185, lo que les ha causado una afectación a su economía por el gasto en el pasaje.

Enfatizó en que no existe apoyo para el traslado, además de que el polideportivo no cuenta con los servicios básicos como agua potable, seguridad y aulas adecuadas, por lo que tomaron la decisión de ya no regresar y exigir la reconstrucción de su escuela.

Por último, los padres de familia y profesores exigieron al gobierno estatal y a la empresa privada Mailo Construcciones, encargada de la obra, cumplan con el acuerdo al que llegaron el pasado 6 de septiembre, porque hasta la fecha no hay avances.

Asimismo, manifestaron que continuarán hasta no ver respuesta favorable de las autoridades municipales, estatales y federales. Cabe mencionar que el pasado 5 de septiembre, los directivos y alumnos marcharon del crucero de la ciudad hasta la escuela para exigir se acelere la reconstrucción de su inmueble.

Gobierno indolente

Debido a los daños que causaron en escuelas públicas los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017, el Fondo para Desastres Naturales, que administra la Secretaría de Gobernación, dispuso de 7 mil 645 millones 830 mil 601.50 pesos para trabajos de reconstrucción total o parcial de los planteles escolares en todo México.

Oaxaca fue el segundo estado que recibió más dinero para cumplir con ese objetivo, con un monto de mil 202 millones 477 mil 317 pesos, pese a ello, es uno de los tres estados más atrasados con la reconstrucción, sólo presenta un avance del 35 por ciento, según el último reporte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) del mes de julio de 2018.

En este contexto, el titular de la SEP, Otto Granados Roldán, dijo que los gobiernos de las entidades afectadas por los sismos son los responsables de la elaboración de los dictámenes técnicos y la realización de las obras de reconstrucción, por ende, el gobierno de Oaxaca es el único culpable que hasta la fecha los alumnos tomen clases en condiciones deplorables.