julio 25, 2021

Los ángeles, demonios y conexión de la naturaleza

Este ensayo se inspira en las intuiciones de Rudolf Steiner, en la cuidadosa interpretación del folklore popular, que es el cofre de una Sabiduría Antigua, en la reflexión que se inspira en las obras de Tolkien.

Afirmo que no tengo la verdad en el bolsillo, y hay demasiados dogmas, por eso describiré intuiciones, resultado de una reflexión que me ha acompañado a lo largo de los años, es un método que se basa en la observación, de lo que creemos que debemos conocer: Naturaleza.
Estas intuiciones son válidas por lo que son: objeto de ideas y consideraciones; la esperanza es llegar a una especie de brújula en el futuro, aunque sea aproximada.

Una premisa es fundamental

La Naturaleza no es lo que parece, en la Naturaleza y sus Leyes, que creemos conocer en el enfoque científico y materialista, la sabiduría de los Mundos Espirituales se transfunde, es una copia, en su imperfección, de lo que sucede en la dimensión sutil.

Si queremos saber algo sobre los Ángeles (y sus “colegas”, los Diablos: ¿has visto el divertido lugar de bocadillos, donde el ángel y el diablo tienen una buena relación de vecindad, con una maleta de 24 horas?) Buena práctica para leer sobre la vida de las abejas o las hormigas.

Vemos a estas criaturas, realizando maravillas, guiadas por el instinto. Están conectados entre sí, interactúan como las diferentes células de un solo organismo, no son inteligentes, según el entendimiento humano, pero se comportan como si lo fueran.

Es una inteligencia que no es detectado, no posee libre albedrío y el discernimiento moral, Inteligencia Cósmica, que tiende al equilibrio de todas sus partes, es una Gestalt, y podemos llamar a esto Gestalt, a este Superorganismo, con una palabra que no lo agota del todo: Naturaleza El equilibrio es, en el mundo material, el equivalente a la perfección en el Espíritu. Con el mejor servicio de videncia podrás disfrutar de la calidad plena de la naturaleza.

Conoce más del tema

Anhelar la perfección en un proceso evolutivo continuo, del cual solo conocemos los aspectos más insignificantes y marginales, es la huella del alma, que es el valor de la Naturaleza y sus verdaderos secretos. Estoy seguro de que ahora las palabras de Rudolf Steiner sobre los ángeles y los reinos espirituales parecerán menos oscuras.

Steiner sostiene que las criaturas que habitan en el reino del Espíritu son amorales.

La moralidad es una característica puramente humana, un logro que el hombre ha “ganado” tras su caída a la materia desde el Edén, donde vivió en una condición natural, más allá del Bien y del Mal, entendido como discernimiento moral humano y fruto del Libre Albedrío, en definitiva, era una criatura angelical.

Los Ángeles – Y luego nos ocuparemos de sus “Colegas” – no poseen libre albedrío, la posibilidad de elegir, por lo tanto no pueden, poseen cualidades humanas, son moralistas, y son guiados, en su acción perfecta, por algo. que tiene una conexión, aunque sea por aproximación, con el Instinto, en la Naturaleza. Una especie de Superinstinto, que guía y anima en la Luz y en la Perfección, una Gestalt.

Si no podemos definir a los Ángeles como buenos, en el sentido humano del término, entonces no podemos definir a los Demonios como malvados. De hecho, no lo son, como tampoco lo es el actor que interpreta el papel que le asigna el guión, y en el guión se dice que debe interpretar el papel del maligno.

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